Dig Bala examinado – Parte 2 – Los planetas en astrología

El concepto general de Dig Bala es que a los planetas les irá mejor apoyando ciertos ángulos en el gráfico que otros. Cuando un planeta está más cerca de su mejor posición Dig Bala, no solo apoya el ángulo, sino que también apoya su objetivo.

Planetas y Dig Bala

Las posiciones de Dig Bala para cada planeta son las siguientes:

Primera casa Dig Bala — Mercurio y Júpiter

Cuarta casa Dig Bala — venus y la luna

Séptima casa Dig Bala — Saturno

10ª casa Dig Bala — Marte y el sol

Examinemos esto un poco más. Para simplificar las cosas, supondremos que se utiliza una carta natal como ejemplo.

primera casa Dig Bala: Mercurio y Júpiter. La primera casa es el ámbito de la vida vivida a través del cuerpo, en tiempo real. Muestra nuestras experiencias y las acciones que tomamos. Tanto Mercurio como Júpiter son planetas de inteligencia, la mente. Mercurio Júpiter gobierna los cuatro signos astrológicos duales/mutables (Géminis, Virgo, Sagitario, Piscis, usando gobernantes tradicionales). Como rigen estos signos duales, tanto Mercurio como Júpiter son planetas que nos permiten hacer ajustes cuando se nos presentan cosas inesperadas.

Mercurio es un planeta de flexibilidad, curiosidad, alegría y neutralidad. Estos rasgos son muy importantes en la vida donde debemos ajustarnos, acomodarnos y ser flexibles. Tener un buen sentido del humor y la capacidad de reírse de todo es un rasgo bastante bueno en el día a día, momento a momento, en la vida real de la primera casa. Esta experiencia del cuerpo momento a momento está relacionada con cosas como nuestra dieta, nuestros hábitos y la capacidad de hacer ajustes y ser flexibles. También es importante la capacidad de comunicarse e interactuar con las personas. Mercurio es el comunicador. La naturaleza neutral, inteligente y curiosa de Mercurio facilita perfectamente los objetivos de la Primera Casa. Además, la libertad y autonomía de la primera casa permite que sus habilidades se manifiesten a través de la forma. Mercurio se compara con Lord Vishnu, el mantenedor y manifestador del universo.

Júpiter es un planeta de optimismo, esperanza, amabilidad y el panorama general. Estos rasgos nos ayudan a superar los reveses inesperados de la vida. El optimismo y la esperanza de que eventualmente todo saldrá exactamente como se supone que debe ser es un rasgo maravilloso para tener a medida que avanzamos en la vida en tiempo real. Júpiter es el planeta del buen juicio y la conciencia del bien y del mal. Esto es muy importante cuando tenemos que tomar decisiones basadas en la ética, valores y principios. Es mejor cuando nuestro sentido de la moralidad, el juicio y los valores provienen de nosotros mismos y se sienten bajo el control de nuestro propio poder, en lugar de los demás. Júpiter también está relacionado con las enseñanzas y el aprendizaje de las experiencias de la vida. El maestro más grande en la vida son nuestras experiencias y pensamientos. Júpiter en la primera casa le permite a una persona aprender a través de sus experiencias. Esto no solo facilita la meta de la primera casa sino que también facilita la meta de Júpiter, el Gurú.

Cuarta casa Dig Bala — Venus y la luna. La cuarta casa es donde deseamos ir dentro de nuestros propios corazones para sentirnos bien y conectarnos con la parte más profunda de nuestra psique que está más allá de cualquier cosa en el mundo. Es ese santuario interior interior. Tanto la luna como Venus son planetas de comodidad y sentimiento. Estos son los dos planetas femeninos que también comparten el objetivo de traer consuelo, paz y felicidad a nuestro corazón.

Luna es el principal planeta de la paz y el confort emocional. Muestra nuestra intuición, esa zona de nuestra psique que mantiene el delicado equilibrio entre nuestro cuerpo (ascendente) y nuestra alma (Sol). Cualesquiera que sean las experiencias que estemos recibiendo a través del cuerpo, si no nos están conduciendo hacia el propósito más elevado de nuestra alma, la luna nos lo hace saber al generar un sentimiento que escuchamos o ignoramos. Si estamos desconectados de nuestro corazón, es más probable que la luna genere anhelos y anhelos emocionales dolorosos, no sentimientos puros en los que confiamos. Una luna de la cuarta casa está anclada en esa parte más profunda y tranquila de lo que somos, respaldada y apoyando esa área de la vida.

Venus es el planeta principal de la belleza, el orden y las interacciones armoniosas con otras personas. Todas estas cosas respaldan el objetivo más profundo de la cuarta casa, que es la paz mental. Cuando nuestras relaciones personales se desarrollan de manera amorosa y manejamos nuestros deseos de manera efectiva, las cosas que tenemos en nuestra vida no perturban nuestra paz mental. La voluntad de comprometerse con los demás es otra gran lección de Venus. La habilidad en esta área apoya nuestro bienestar emocional. La cuarta casa eleva la naturaleza de Venus al permitir que nuestros deseos fluyan desde un lugar de profundidad emocional, sensibilidad e intuición. Cuando las cosas que deseamos provienen de una perspectiva egoísta o que no está conectada con nuestro corazón, sufrimos mucho. La felicidad (Venus) que brota de nuestro corazón (cuarta casa) conduce a la paz y al amor.

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