6.6 – Síntesis – TPS – Inglés

Con la mirada del corazón vuelta hacia el Cielo heliocéntrico*, el Cielo de las causas, podemos contemplar hoy el alineamiento anual entre Sol/Vulcano, la Tierra y Neptuno, los 6el Rayo Señor de los Aguas Sagradas y de la Comunidad solar, que “vela al Cristo” como Iniciador de la Humanidad.
Neptuno, en un nivel superior, como el centro vital del Logos del sistema solar, con su ‘patrón evolutivo (II)’, que está entre los tres primarios Patrones de Síntesis junto con Urano I y Saturno III, Tríada última de Luminarias solares, actúa como el ‘átomo astral permanente’ o, desde otro punto de vista, como el corazon del soldistribuidor de la Segundo energía, de Amor-Sabiduría (buddhi). Neptuno es uno de los planetas principales o de síntesis, que es un planeta «absorbente» o «abstracto», y que está conectado con el proceso mediante el cual se demuestra la perfección final. El Hijo es perfeccionado y la encarnación cósmica llega a su fin. (Alice A. Bailey, Tratado sobre el fuego cósmico, pags. 900)
Sirio influye psíquicamente en todo nuestro sistema solar a través de los tres esquemas de síntesis: Urano, Neptuno y Saturno. (Alice A. Bailey, Esotérico Astrología, pags. 666)
Esta Luminaria, que según la Filosofía esotérica es una de las dos madres solares (el otro es Júpiter, 2Dakota del Norte Rayo), enfoca, con referencia a la humanidad como un todo, la influencia de Piscis (2Dakota del Norte y 6el Ray), el signo en el que navega hasta 2025e insta al corazón de la humanidad a derramar el fuerza salvadora de su Unidad esencial = Cristianismo, de la Buddhi Principio y realizar Unidad en la diversidadla Síntesis unitaria de Comunión, un rasgo específico de la Nueva Cultura y de la Nueva Religión Mundial.

En este momento, me propongo rastrear ciertas corrientes principales de energía acondicionadoras, a medida que avanzan desde su fuente de emanación, a través de ciertas constelaciones y planetas, hasta la Tierra y, desde dentro del radio de la Tierra, alcanzan al discípulo individual, nuevamente a través de ciertos centros planetarios importantes. De esta manera esa gran Síntesis (que es Vida calificada en apariencia o manifestación) puede verse en actividad definida, produciendo efectos solares, planetarios e individuales y demostrando así esa intrincada relación que une el átomo humano a las grandes Vidas que son la suma total. de lo que se manifiesta. […] En esta interacción de Vidas y Sus corrientes emanantes de fuerzas y energías y en las principales actividades vitales determinantes de Aquello en el que todas las formas, incluida la humana, viven, se mueven y tienen su ser, se encuentra la inevitabilidad del logro final, la inalterabilidad. de la ley y la expresión finalmente del Propósito divino inmutable. (Alice A. Bailey, Esotérico Astrología, pags. 424)

Hoy, por tanto, para celebrar esta luminosa conjunción solar podemos afirmar la idea deSíntesisel 6el principio básico de la Nueva Cultura, con la fórmula que lo expresa:

La síntesis es el triunfo del Uno

“El Universo trabaja y se mantiene unido en libertad porque es Uno, porque está regido por la Unidad absoluta, porque es una comunión ilimitada de unidades relativas.” (TPS – Génesis de Síntesis)

La unidad es el fundamento supremo
y es
Atracción
Relación
Símbolo
Revelación
Síntesis
Comunión

Cada entidad manifiesta es un signo sintético de lo Real que contiene un Valor o esencia central. Toda Existencia, sustancia de Realidad y Manifestación, es por tanto el símbolo de la Vida contenida en ella y tiende incesantemente a su Revelación, a la realización gradual de la Unidad en la multiplicidad, a la Síntesis.

En la Enseñanza, leemos que en todo el Universo existe una ley que demuestra el hecho de que todas las cosas, abstractas y concretas, existen como una sola y esta es la ley de Síntesis, la primera de las leyes cósmicas, gobernando la forma de pensamiento de Aquel de los Logos cósmicos en Cuya conciencia tanto nuestro sistema como nuestro centro mayor, tienen una parte. Es una unidad de Su pensamiento, una forma de pensamiento en su totalidad, un todo concreto, y no el proceso diferenciado que sentimos que es nuestro sistema en evolución. Es la suma total, el centro y la periferia, y el círculo de manifestación considerado como una unidad. (Alice A. Bailey, Tratado sobre el fuego cósmico, pags. 567-568)

Esta ley cósmica gobierna la tendencia a la unificación; sólo que en este caso, no es la unificación de la materia y el Espíritu, sino la unificación de los siete en los tres y en el uno. Estas tres figuras representan primordialmente Espíritu, cualidad, principio, y no tan primordialmente materia, aunque la materia, inspirada por el espíritu, se conforma. La Ley de Síntesis tiene una conexión directa con Aquel que es todavía superior a nuestro Logos, y es la ley de control ejercida por Él sobre el Logos de nuestro sistema. Esta es una relación espiritual que tiende a la abstracción oa esa síntesis de los elementos espirituales que resultará en su retorno consciente (todo el punto está en esa palabra “consciente”) a su punto cósmico de síntesis, o de unificación con su fuente. Su fuente es AQUEL DE QUIEN NADA SE PUEDE DECIR. (Alice A. Bailey, Un tratado sobre el fuego cósmico, pags. 147-148)

… la Ley de Síntesis es la ley de una voluntad de ser coherente, persistente no sólo en el tiempo y el espacio, sino dentro de un ciclo aún más vasto. (Alice A. Bailey, Un tratado sobre el fuego cósmico, pags. 150)

… El misterio radica en la comprensión de que todo se lleva a cabo en una cooperación divina que tiene su base fuera del sistema. De ahí también el hecho de que el primer Logos sea llamado el Destructor, porque Él es abstracción, si se mira de abajo hacia arriba. Su obra es la síntesis de Espíritu con Espíritu, su eventual abstracción de la materia y su unificación con su fuente cósmica. Por lo tanto, también Él es quien produce pralaya o la desintegración de la forma, la forma de la que se ha abstraído el Espíritu. Si llevamos la analogía al microcosmos, se puede vislumbrar la misma idea y, por lo tanto, la capacidad de comprender con mayor facilidad. El Ego (siendo para el hombre en el plano físico lo que el Logos es para Su sistema) es igualmente la voluntad animadora, el destructor de formas, el productor de pralaya y Aquel que sustrae al hombre espiritual interior de su triple cuerpo; los atrae hacia sí mismo como el centro de su pequeño sistema. El Ego es extracósmico en lo que concierne al ser humano en el plano físico, y en la realización de este hecho puede venir la elucidación del verdadero problema cósmico que involucra al Logos y “los espíritus en prisión”, como dice el cristiano. . (Alice A. Bailey, Un tratado sobre el fuego cósmico, pags. 148-149)

El camino de regreso a la Idea original, la Abstracción, es ese regreso a la Unidad o Unificación que provoca la Elevación espiritual, el ascenso progresivo a través de un proceso de Fusión, o interpenetración ígnea, que lleva de la conciencia individual a la grupal, y luego a la planetaria, solar y cósmica. conciencia.

Y es la afinidad armónica entre espíritus, o Consonancia, la que abre las puertas a la Inspiración, esa resonancia a la Realidad divina que despierta la percepción sintética de la Intuición, la luz central del Entendimiento, la joya del trabajo unificador de la mente… conocimiento directo de las ideas inspiradas desde Arriba y comprendidas por la mente iluminada que lee la realidad simbólica de las formas. Y la Visión, que es contemplación reveladora, en el proceso incesante de Mediación o intercesión unificadora entre ideas y formas, devuelve las múltiples manifestaciones de la Verdad a su Principio sintético… (TPS – Génesis de Síntesis)

[…] Cuando el hombre refleja en sí mismo todas las funciones cósmicas, mide a través de sí mismo las posibilidades evidenciadas en el Cosmos… los fuegos muestran analogía con los centros del Cosmos… el principio de la creatividad se establece como fuego infinito, como visión infinita, como audición infinita, como el corazón que todo lo contiene. ¡Lucha hacia la certificación del Fuego del Infinito! (Serie Agni Yoga, infinito yo § 200)

El Infinito, escribió Enzio Savoini, un pensador ilustrado de nuestro tiempo, no es sólo un número, como el Uno, que es la Vida. Es la síntesis de todas las cualidades y poderes de los números, que son Sonidos, Luces y Centros magnéticos. (Real e irrealartículo inédito)

[…] Mucha agudeza de vista, incansable, devoción, se ha puesto en el fundamento de cada síntesis. Es comprensible que el hombre que desarrolla el poder de la observación vea a su alrededor muchas generalizaciones y aprehenda cuánto más atractivos son estos amplios caminos. De hecho, la síntesis se basa en el convencimiento y el atractivo. La síntesis abarca tan ampliamente la esencia que la negación es ajena a la mente sintética. No se debe atribuir el don especial de la síntesis a ciertos afortunados. Uno debe desarrollar diligentemente dentro de sí mismo esta preciosa cualidad. (Serie Agni Yoga, AUM § 501)

Ahora, para una comprensión más amplia del significado del término Síntesis también es útil remitirnos a lo que nos dice la Etimosofía al respecto. Esta palabra se origina con el prefijo que indica unión, sin, “conque es el equivalente griego del latín semen, que expresa la acción de vincularse en la relación, testimoniada por el sánscrito sam/saka, similar. Y el término griego síntesis, composición, deriva del verbo syn-tithemi, Juntaren el cual diezmo, por decir, tiene su origen en la raíz indoeuropea *DHA- en la que podemos reconocer los componentes sonoros [hā] elevar, [d] la luz: encender el fuegoponer el fuego sagrado en el suelo… La síntesis por lo tanto indica:

la esencia ardiente de la comunión

En la Enseñanza del Agni Yoga el Maestro dice que en el camino de la Jerarquía, de la Comunión la síntesis es el único camino luminoso del corazón. ¿Cómo pueden los buscadores irradiar los rayos manifestados si no hay una llama afirmada en sus corazones? Es precisamente la cualidad de un imán que yace latente en el corazón. La creatividad más elevada está impregnada de esta gran ley. Así, toda consumación, toda unificación, toda unión cósmica se realiza a través de la llama del corazón…(Serie Agni Yoga, Corazón § 1)

Ley, Amor, Unión o Síntesis: todas estas grandes energías se han filtrado en la conciencia humana y ahora brindan la plataforma sobre la cual se puede fundar la nueva civilización, adoptar un nuevo enfoque hacia Dios e implementar nuevas relaciones humanas. Tres grandes rentas (1), por lo tanto, ahora existen, así como numerosas más pequeñas y menos importantes, a las que no se ha hecho ni es necesario hacer referencia. Tres grandes Hijos de Dios en el momento de la iniciación hicieron una gran contribución a la conciencia humana a través de su decidida voluntad de ley, voluntad de amor y voluntad de síntesis. De ese modo, se ayudó a la humanidad a avanzar más fácilmente por el “Camino iluminado”, a pasar por las salas de maya, ayudada por la luz que se derramaba a través de las rasgaduras hechas en los velos separadores por los Hombres divinos perfeccionados en el mismo momento de Su triunfo. Queda aún por realizar una cuarta gran renta como resultado de las energías liberadas y del bien ganado que las tres rentas anteriores han hecho posible. Esta cuarta gran renta será hecha por la humanidad misma, manteniéndose con “intención masiva”, enfocada a través de los grupos que son externalizaciones de los Ashramas de los Maestros. Por lo tanto, se hará en el momento en que la Jerarquía vuelva a tomar forma física sobre la tierra. (Alice A. Bailey, Los Rayos y las Iniciaciones, pags. 194)

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*TPS – Introducción a la AstrosofíaCapítulo 5: El sistema de perspectivas de la Astrosofía
1) La primera gran rasgadura se hizo con el establecimiento de la Ley de Dios, y esto se nos presenta simbólicamente en El antiguo Testamento en la historia de Moisés…
La segunda, y con mucho la más importante, fue hecha por el poder del segundo aspecto cuando el Cristo sometió al Maestro Jesús a la cuarta iniciación y Su influencia conjunta triunfó sobre la muerte.
Otra rasgadura del velo… tuvo lugar cuando Saulo de Tarso vio la gloria del Señor y fue transformado en Pablo el Apóstol. Su potente franqueza y sinceridad, empujando a lo largo del “camino a Damasco”, lo obligó a penetrar a través de uno de los velos de separación… Mientras se acercaba así a la luz, escribió esa epístola sobre la cual se ha desatado tanta controversia: La Epístola a los Hebreos. En él, los resultados de la rasgadura del tercer velo brindan la nota clave y expresan el primer y más alto aspecto, así como las dos rasgaduras anteriores conducen a la revelación de la tercera y segunda cualidades divinas. Este primer aspecto es visto como síntesis, como la Comunión de los Santos, y en relación con el Señor del Mundo, Melquisedec.
(Alice A. Bailey, Los Rayos y las Iniciaciones, p. 192-193)

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